Afortunadamente, el orgullo fue lo que salió más lastimado del ahora ex campeón mundial Fernando Montiel.
Pese a que el golpe contundente del filipino Nonito Donaire en el lado derecho de la cabeza le provocó a Montiel un efectivo nocaut en el segundo round, el boxeador mexicano no presentó mayores daños, aunque vio en manos de su rival los títulos Gallo del CMB y la OMB.
"El Cochulito" salió la noche del sábado de la Arena del hotel Mandalay Bay con una inflamación a la altura de la sien. La caída que sufrió, y sobre todo su expresión en la lona, presagiaban un daño severo.
Tras casi tres horas en un centro médico cercano, donde le practicaron estudios y estuvo acompañado de sus hermanos, al mochiteco sólo se le diagnóstico un fuerte golpe sin consecuencias. Eso sí, entre el pómulo y la sien mostraba hinchazón en tonalidades moradas.
"Me hicieron resonancia magnética porque pensaron que había tenido una convulsión, pero no, fue por el mismo golpe, me hicieron varios estudios", afirmó "Cochulito".
"Cuando me pegó, pues me desconectó caí en la lona y ya no supe, después, ya en el camino mi hermano me estuvo diciendo cómo estuvo todo", añadió en su cuarto de hotel, acompañado de familiares y amigos, entre ellos el púgil Jorge "Travieso" Arce.
Con semblante triste, Montiel reconoce que el filipino le ganó bien y que él no se descuidó en la pelea.
"Yo lo conecté y lo conecté bien, pero como que él vio mi golpe y ya iba con el suyo (...) me pegó en el momento que debió haber sido y ni modo, hay que aceptar que me ganó bien", expuso.
"En el orgullo es más fuerte el dolor, más que nada por los sacrificios que hice, y los dolores por entrenar, pero la gente sabe que el boxeo es así (...) hay que vivir los buenos momentos y los malos", apuntó.
"El Cochulito", quien descansará al menos un mes, piensa en una posible revancha, aunque el promotor Bob Arum, de Top Rank, la descarta.
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